Pero para que una mezcla muy pobre en motores otto lleguen con seguridad a inflamarse y quemarse completamente se requiere un gran número de nuevas técnicas.
Regla fundamental: la combustión ha de comenzar ya con una cierta mezcla rica y las turbulencias que tienen lugar en el interior de la cámara de combustión son responsables de garantizar el término de aquella. En principio‚ Mitsubishi soluciona el problema de la combustión de mezcla pobre en el Motor GDI (Inyección Directa de Gasolina) distinguiendo entre dos conceptos diferentes de inyección y combustión‚ por una parte el “régimen de ahorro” para la marcha en vacío y el área inferior de carga parcial‚ y por otra el “régimen de máxima potencia” para el área superior de carga parcial y para la plena carga.
En el régimen de ahorro‚ en el que se queman mezclas pobres en una proporción de hasta 40:1 (40 gramos de aire por 1 de gasolina)‚ el aire que llega a la cámara de combustión a través del casi perpendicular canal de aspiración experimenta una gran turbulencia. Al finalizar el ciclo de compresión la gasolina se inyecta en la amplia cavidad del pistón‚ que a su vez conduce la mezcla rica hacia el campo de electrodos de la bujía‚ donde finalmente comienza la combustión con una fuerte chispa. Para que la gasolina inyectada alcance el movimiento cinético necesario‚ la tobera de inyección de alta presión (50 bares) está equipada con una microplaca de turbulencias. En el régimen o económico de ahorro el motor del Carisma deberá alcanzar velocidades que no superen los 140 km/h.